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Etapas
El Tratamiento consta de cinco Etapas:
1.- ACOGIDA Y DESINTOXICACIÓN FÍSICA, PSICOLÓGICA, RELACIONAL Y ESPIRITUAL.
En la acogida se realiza la recepción del paciente, se hace consciente al residente de la enfermedad y la necesidad de realizar un tratamiento de rehabilitacion.
Se evalúan los aspectos físico y psicológico de la persona, historia clínica completa e historia del uso de sustancias; se interpretan exámenes de laboratorio y tratamientos cuando haya alteraciones; se elaboran los protocolos de desintoxicación si se amerita para evitar o disminuir los síntomas del sindrome de privacion.
Se establece un plan preliminar de tratamiento que incluye las dimensiones Biológica, Conductual, Cognitiva, Afectiva, Psicoanalítica, Sistémico-Familiar y Espiritual.
Al final de esta fase se esperan los siguientes logros:
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• Profilaxis de la Comunicación.
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• Manejo de síntomas de privación
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• Normalización de ciclos de sueño y comida
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• Recuperación emocional básica
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• Regulación en la intensidad de los vínculos afectivos
2.- MANEJO Y CONTROL DE IMPULSOS Y AFECTOS.
En esta fase el objetivo es profundizar en el autoconocimiento personal, detectar los factores de riesgo que llevaron a la persona a la adicción, los problemas que surgieron en su vida como consecuencia del consumo y conocer los factores de protección por medio de terapias mucho más personalizadas. Se espera un conocimiento personal profundo mediante el trabajo de la autoimagen, autoconcepto, autocuidado, identidad, autoestima, emociones, empatía, fortalecimiento de la confianza y de autonomía.
Se busca que a través de la interacción social y comunitaria entre iguales y con los terapeutas se provoquen experiencias de aprendizaje y cambio que comprometan a la persona con su proceso y el de sus compañeros.
En esta etapa, la familia, importante para asegurar el éxito en el proceso de rehabilitación, es informada y formada específicamente en aspectos claves del tratamiento, para que pueda ayudar adecuadamente a su familiar. Desde perspectivas sistémicas, la familia es abordada en su conjunto.
3.- HABILITACIÓN AFECTIVA, SOCIAL Y LABORAL.
Se prepara al paciente para volver a integrarse a la familia, sociedad y para volver a ser un individuo sano y productivo.
En el ámbito afectivo, se habilita en la autonomía emocional: el manejo de la impulsividad, enfrentamiento de conflictos, responsabilidades, aceptar los matices de la vida, tolerar el fracaso, alegrarse por los éxitos de los otros y aceptar la crítica.
A nivel social se habilita al individuo en actitudes tales como la empatía, vinculación con otros, relaciones interpersonales, tolerancia, aceptación de la diversidad, opiniones distintas, respeto y logro de acuerdos.
A nivel Laboral se habilita en competencias productivas y académicas, tales como puntualidad, responsabilidad, creatividad, iniciativa, autonomía, flexibilidad, toma de decisiones y eficiencia.
La habilitación que se pretende en esta etapa debe ir en aumento paulatino y debe ser evaluada de tal manera de lograr un reforzamiento en las conductas positivas aprendidas o una nivelación en aquellas conductas aún no asimiladas. Se trabaja en un proyecto de vida que aúna todos los niveles trabajados.
4.- INTERIORIZACIÓN DE CONDUCTAS DE AUTOCUIDADO Y PREPARACIÓN PARA EL EGRESO.
Se le proporcionan diversas herramientas para que logre mantenerse en abstinencia una vez fuera del centro, esto es fortaleciendo su autoestima y diversos factores de protección. Así mismo se le enseñan cuales son los factores de riesgo y se trabaja en la interiorización e incorporación de signos que puedan indicar una posible recaída. Dependiendo de las características individuales y la red de apoyo, existe la posibilidad que esta fase sea realizada tanto dentro como fuera del centro.
5.- SEGUIMIENTO.
Luego del egreso y en acuerdo con el reeducado y su red de apoyo, se realiza un monitoreo de todos los aspectos trabajados durante el tratamiento con el objetivo de estimular la adherencia al tratamiento a largo plazo.